Cuando una gala deja de ser una entrega de premios para contar la historia de una ciudad que educa
Reconocer la excelencia académica era el punto de partida. El verdadero reto consistía en convertir ese reconocimiento en un relato compartido sobre el papel de la educación en la construcción de Málaga como ciudad.

El desafío
Cada año, el Ayuntamiento de Málaga celebra los Premios de Educación Ciudad de Málaga para reconocer a los estudiantes con los mejores expedientes académicos de ESO y Bachillerato. En la edición de 2026, el contexto añadía un elemento de gran relevancia institucional: la ciudad asumía la presidencia de la Red Estatal de Ciudades Educadoras, una oportunidad para proyectar un mensaje que trascendiera el propio acto de entrega de galardones.
El objetivo ya no era únicamente organizar una gala protocolaria. Había que construir una experiencia capaz de conectar el reconocimiento al esfuerzo de los estudiantes con una idea mucho más amplia: la educación como responsabilidad compartida de toda la ciudad. Ese planteamiento fue la base sobre la que desarrollamos toda la propuesta creativa y narrativa del evento.

La estrategia: "Málaga educa y tú formas parte"
Nuestra propuesta partió de una idea sencilla pero poderosa: la educación no sucede únicamente dentro de las aulas.
Sucede en las familias, en la cultura, en el deporte, en los barrios, en los museos, en la ciencia, en las empresas y en cada uno de los espacios donde convivimos. En definitiva, toda la ciudad educa.
Bajo el lema «Málaga educa y tú formas parte», convertimos la gala en un relato coherente que reforzaba el posicionamiento institucional de Málaga como Ciudad Educadora y trasladaba un mensaje inclusivo: el éxito de estos estudiantes es también el resultado de una comunidad que acompaña, inspira y educa.

Una narrativa que se construía en directo
La creatividad no se limitó a un lema. Diseñamos una narrativa escénica que acompañaba toda la ceremonia.
Uno de los elementos centrales fue una instalación compuesta por grandes cubos situados sobre el escenario. Al comienzo permanecían neutros, despertando la curiosidad del público. A medida que avanzaba la gala, esos cubos iban transformándose mediante la intervención en directo del artista urbano D. Darko, convirtiéndose en una metáfora visual del propio proceso educativo: una construcción colectiva que toma forma gracias a la participación de muchas personas.
La revelación final de la obra culminaba el relato mostrando el mensaje «Málaga educa y tú formas parte», conectando de forma natural todos los momentos vividos durante el acto.

Más allá del protocolo
Para reforzar esta idea desarrollamos también la propuesta audiovisual de apertura.
El vídeo planteaba un recorrido emocional por la ciudad desde una mirada cotidiana, mostrando que cada gesto, cada ejemplo y cada encuentro pueden convertirse en una oportunidad para aprender. La pieza no pretendía únicamente dar la bienvenida al acto, sino introducir el concepto creativo que posteriormente continuaría desarrollándose sobre el escenario mediante la intervención artística y el propio desarrollo de la gala.
Toda la escaleta fue diseñada para que los distintos elementos —presentación, audiovisuales, música en directo, discursos, intervención artística y entrega de premios— formaran parte de un único relato, manteniendo un hilo conductor desde el inicio hasta el cierre del evento.
Lo que hicimos
En este proyecto asumimos la conceptualización y el desarrollo integral de la experiencia del evento:
- Conceptualización creativa de la gala.
- Desarrollo del lema «Málaga educa y tú formas parte».
- Diseño de la narrativa y del hilo conductor del evento.
- Dirección conceptual de la puesta en escena.
- Diseño de la escenografía y de la instalación artística.
- Desarrollo del guion y la escaleta de la gala.
- Propuesta y coordinación de la intervención artística en directo junto al artista urbano D. Darko.
- Conceptualización del vídeo de apertura y su integración dentro del relato del evento.
- Secretaría técnica, coordinación de proveedores y apoyo a la organización durante el desarrollo de la gala.
La propuesta permitió que el mensaje institucional no se limitara a los discursos, sino que estuviera presente en toda la experiencia: desde la escenografía hasta el vídeo, pasando por la música, la intervención artística y la narrativa de la presentadora. El resultado fue una gala coherente, emocional y con una fuerte carga simbólica, capaz de convertir el reconocimiento al talento académico en una celebración colectiva del papel que desempeña toda la ciudad en la educación de las personas.

